“La Voz Kids”, la manipulación y el ser humano.

Por Marcos Torres*

Antes de comenzar con la “perorata” de hoy debo confesarles algo: formo parte de la “flash audencia” cubana.

Para los no entendidos, este término significa que formo parte de un gran número de personas que en Cuba consumimos productos audiovisuales a través de memorias USB, fundamentalmente relacionados con materiales que por cuestiones que resultan obvias, no pueden ser transmitidas oficialmente por nuestros medios de comunicación masiva. En este bregar, entre informático y audiovisual, encuentras de todo: desde documentales hasta música, pasando por series y “realities”.

Pues buscando algo interesante que ver ayer en la noche encontré algo que no por ser ¿interesante? me hizo reflexionar sobre el mundo en que convivimos y del porqué de las cosas sobre todo con un enfoque humanista y ¿porqué no? también político y social.

Me refiero a un abigarrado concurso de canto promocionado, televisado y “exclusivísimo” de Telemundo nombrado “La Voz” en su versión infantil “La Voz Kids”, (que de infantil no tiene absolutamente nada. Quizás sólo los niños que se exponen a la “carnicería mediática”) que últimamente ha causado cierto furor entre la población cubana por la cierta calidad vocal de los participantes, los que en no pocas ocasiones hacen vibrar al espectador.

Pero al observar el programa en detalle, al tratar de desentrañar la esencia de lo que estás viendo, es entonces cuando la iluminación hace presa de tus pensamientos y comienzas a mirar con ojos diferentes la realidad que viven los concursantes y el montaje aparatoso y confuso del que se hace gala con las necesidades, expectativas y problemas de los más pobres en el continente, y entonces miras con horror e indignación como una niña de tan solo 9 años tiene que decir, ante cámara, el problema de salud de su abuelita que está internada en un hospital muriendo de cáncer y no tienen dinero para salvarle la vida, o de un niño de apenas 8 decir que es hijo de padres divorciados y que el padre no se ocupa de su bienestar, o de la muchachita de 13 años que por ser obesa es objeto de la mofa de sus compañeros en el “high school”, etc, etc, etc, transmitiendo el irreal mensaje de que Telemundo “sí ayuda a los pobres a resolver sus problemas y se conduele con sus necesidades”, cuando realmente si tuviera la oportunidad de masacrarlos a todos lo haría sin miramientos con tal de hacer dinero.

Pero Telemundo sabe que los sentimientos venden ¿no? y mientras hayan personas necesitadas en el planeta allí estarán ellos para desangrar hasta el más mínimo resquicio de humanidad que pueda haber.

Otro de los elementos que veo con disgusto en este “showcito” es la alta variedad de infantes que cantan en idioma inglés (como si la música de los latinoamericanos no fuera bella o no tuviera una carga social importante). ¡Ah! ¡Y no espere ver que los niños interpreten canciones infantiles!

¿Todavía no lo ve? ¿No se ha dado cuenta aún?

Este es simplemente otro de esos programas televisivos que recurren a la eliminación de la ingenuidad infantil en pos del comercio, poniendo de relieve una triste lectura entre líneas: en el capitalismo hasta los niños se convierten en mercancía (¡gracias Marx!).

El concurso tiene su sede en Miami, Florida, y por supuesto si hablamos de Florida no podemos dejar de hablar de Cuba (solo que allí se habla mal de Cuba en un triste y mediocre intento por hacer campaña contra mi país) y son precisamente niños los nuevos “mensajeros portadores de la verdad” (otra vez la política de marketing de Telemundo en función de la propaganda anticubana: “si un niño, que es ingenuo, lo dice debe ser verdad”), y es entonces cuando escuchas con aversión como un muchachito de tan solo 15 años, nacido en Camagüey, Cuba, y que emigró junto a su padre a Houston, Texas, decir que “en Cuba la gente carece de cosas”, como si tener cosas fuera lo más importante (discúlpenme, pero es que en los EEUU ese el modelo a seguir) y recuerdo a Martí con su ”quién tiene mucho afuera tiene poco adentro y quiere disimular lo poco” y a Silvio con ”vaya con Dios quién se cree astuto porque ha logrado acumular objetos”.

Siempre he escuchado decir y leído también en los clásicos del marxismo leninismo que en el capitalismo “el hombre es lobo del hombre”, pero creo en este caso pega más la frase: Telemundo es el lobo del niño.

*@Marcostropero editor del blog Las Torres de Marcos.

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5 pensamientos en ““La Voz Kids”, la manipulación y el ser humano.

  1. Muy buen articulo Marcos hoy las televisoras mundiales juegan con los sentimientos de estos pequeños y no son capaz de brindarle ayuda sino ganar dinero de sus problemas. Este swoh como motros tantos como Las bellesas latinas son una manera mas de darle perdida al valor de humanismo.

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  2. Si es como dices! Es una pena que una civilización que ha llegado a dominar adelantos científicos y técnicos (que le ha permitido llegar hasta el cosmos), tenga que enfrentarse a guerras devastadoras y también entre otras cosas a estos shows que son devastadores del alma y la conciencia de millones de miembros de la civilización, tanto de los que participan, los que los promueven, los animadores y las estrellas que dan los puntos y tocan el timbre (maldita sea) . ¿Qué nos espera si esta correlación de fuerzas no cambia? Si ha llegado hasta el 2015 (si no la destruyen con las guerras), acabarán convirtiendo al hombre en un robot-rinoceronte bobo, que no sabe hacia dónde va aplastándolo todo. Estos programas que no son solo los de los niños, esa ideología enajenante que es parte intrínseca de la filosofía del imperialismo, (del despelote, del desarraigo de vender el alma, de la enajenación ),están metidas en todas las esferas (incluida las redes sociales) Se ha destapado la caja de Pandora. Veo que las excretas están puestas delante del ventilador soplando para el norte, el sur, el este y el oeste. Si la civilización actual sigue por el camino que la quieren llevar las fuerzas retrógradas, estoy seguro que se perderá: OTRA VENDRA SURGIDA DE LAS CENIZAS de esta que perecerá por una causa o la otra. LOS ROBOT-RINOCERONTES BOBOS PERECERAN. DIGO para terminar COMO TALADRID SAQUE USTED SUS PROPIAS CONCLUSIONES.

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