#Cuba #TenemosMemoria Lo que no olvidamos (III): Compañía ¿Cubana? de Electricidad

CCEPor Marcos Torres

Le toca hoy a la Compañía Cubana de Electricidad (en lo sucesivo CCE), que no sólo se encargaba de la electricidad en el país sino también de otros servicios públicos. Es por eso que es necesario abrir la diatriba haciendo la necesaria historia de la penetración del monopolio extranjero desde los mismísimos comienzos de los antecesores más cercanos de la misma.

Sin querer emular a la Biblia (por lo de: “al principio todo era oscuridad”; jijijijijijiji), debemos empezar por referirnos, en materia de servicios en Cuba, al alumbrado público el que en un inicio se comenzó a desarrollar por allá por el año de 1884 en La Habana donde el gobierno español autorizaba y concedía privilegios para la creación de la Compañía Española de Alumbrado de Gas por un comerciante de Nueva Orleáns y un grupo de españoles notorios, los que inmediatamente se dispusieron a construir un gasómetro en Tallapiedra. Luego en 1878, y ya finalizada la guerra de los 10 años, el capital norteamericano comenzó a invertir en el sector especialmente en La Habana, siendo creada 1879 la Havana Gas Light Company, organizada en Nueva York, pero no fue hasta el 1890 donde se fusionó realmente, al menos en la capital, las empresas que operaban solo con gas en el alumbrado público bajo la égida de la Spanish American Light & Power Co., Consolidated.

Hasta ahí con el gas en el alumbrado público, pero es que en 1886 en Cuba se empezó a alumbrar ciertas partes de la Habana con lámparas de arco, y para el 1889 se construía en Cárdenas la primera planta generadora de energía eléctrica, comenzándose así una nueva era en el historia de los servicios públicos de la Isla. Para la Spanish American, esto implicó un reordenamiento en sus actividades, ya que se necesitaba entonces suplir las pérdidas del sector público, a través de la extensión del consumo en los hogares.

Las triquiñuelas capitalistas siempre han estado a la orden del día en lo que a obtención de plusvalía se refiere, por tanto “dejaron” operar a la empresa anterior, hasta el 26 de marzo de 1912, fecha en la que se crea la Havana Electric Railway, Light and Power Co., bajo las leyes de Nueva Jersey la que se fusiona meses más tarde, con la Spanish American, centralizándose así los servicios de gas, electricidad, tranvías, agua y hielo en la capital del país, la que absorbería, años más tarde a la Havana Central Railroad y los Ferrocarriles Unidos de la Habana y Almacenes de Regla, para ir cerrando el círculo al menos en la capital.

Con la provincia de Las Villas fue algo distinto, ya que allí imperaba dominio de un grupo independiente dirigido por Laureano Falla, Gerardo Machado (¡¿cómo?!), Niclás Castaño y Orestes Ferrera, que a través de varias compañías habían logrado controlar todas las plantas de la Región, a través del Grupo Falla-Machado.

Y aquí es dónde empieza a jugar el capital extranjero con más fuerza, sobretodo después de concluida la Primera Guerra Mundial, donde la Electric Bond and Share, adquirió varias propiedades eléctricas en América Latina, para lo cual se creó la subsidiaria de la anterior denominada American & Foreign Power Co., Inc, organizada el 19 de diciembre de 1923 bajo legislación de Maine, EEUU.

Fue entonces que la American & Foreign Power Co., Inc. comenzó a realizar adquisiciones en la Isla y terminó por adquirirlo todo (¡absolutamente todo!) en este sector, creándose así el 31 de diciembre de 1924, la Compañía Cubana de Electricidad Inc., pero se encontraron con un “pequeño problemita” la legislación al respecto no se había modificado o actualizado aún después de la independencia de España, problema que fuera resuelto por el entreguismo al capital extranjero que imperaba en la época. Al respecto en el informe anual de 1924 de la empresa, reza lo siguiente:

“La situación fue llevada ante la Asamblea Nacional por los propios cubanos y esta institución hizo los cambios necesarios en las viejas legislaciones españolas para facilitar la construcción de líneas de transmisión en la Isla. Bajo estas nuevas leyes la expansión de su subsidiaria en Cuba esta ahora avanzando rápidamente”.

Este monopolio se esforzó siempre por influir en las decisiones políticas de la Isla, es por eso que la Bond and Share, apoyó, y finalmente “puso” (literalmente) en el poder a Gerardo Machado, el que demostrara a la postre, ser un fiel perrito, el que impuso un régimen dictatorial y represivo. La CCE lo recompensó con creces por su “sumisa sodomia política”: lo hizo vicepresidente de la compañía.

Sin embargo no obtuvieron los resultados esperados al no tener en cuenta un factor importante en este sector: los obreros. Estos crearon el 1º de septiembre de 1933, ya bajo Grau y después de que este firmara un decreto ley que ordenaba la rebaja de la tarifa de electricidad en un 45 % (esto no fue obra de Grau, fue obra de un patriota probado y de “pantalones holgados”: Antonio Guiteras Holmes), se creó la Federación Sindical de Plantas Eléctricas, Gas y Agua que le hicieran la guerra al monopolio, los que apoyados por Guiteras intervinieran la compañía a favor de la clase obrera el 14 de enero de 1934 y luego de una huelga. (Esto fue lo que le costó la vida a Guiteras, no ya la huelga, ni la intervención a la empresa en sí: sino su intransigencia frente al imperialismo; el atreverse a señalar con el dedo acusador a un enemigo poderoso: a los EEUU). Tan sólo 4 días después Fulgencio Batista y Zaldívar (conspirando con el consorcio eléctrico), daba un golpe de estado, colocando en el poder a Carlos Mendieta como presidente, lo que significara para la CCE, el restablecimiento de todas sus propiedades y status.

Luego pasó la Segunda Guerra Mundial y entre la zozobra y la angustia económica sufrida en esos años, para 1947 el crecimiento económico de la CCE fue sencillamente vertiginoso, a diferencia de otros países de América Latina que mostraban reducciones en los niveles de inversión en gastos públicos, situación que pudiera explicarse con una simple pregunta: ¿cuántas empresas eléctricas operaban en Cuba en ese entonces? Respuesta: sólo una, la CCE.

Esta expansión de los servicios eléctricos en Cuba se sucedió bajo lo que los monopolios denominan “clima favorable para la inversión” (entiéndase: “métele sin susto, que el gobierno es nuestro”) bajo el mandato de Prío Socarrás y después del segundo golpe de estado de Batista en 1952, fueron eliminados todos los obstáculos para el desarrollo del capital extranjero. Tal es así, que organismos oficiales del estado creados para promover el desarrollo económico del país, se dedicaron por el contrario, a financiar la expansión, como en el caso de la Esso Standard Oil (de la que hablamos en el artículo anterior de esta misma serie) y de la CCE para lo cual se emitieron valores por el monto de $41 000 000.

Esto hizo que los indicadores de la empresa monopolista crecieran vertiginosamente tanto en inversión como en resultados concretos, aunque… ehhh… sólo los salarios decrecieron en un 2 % (¿qué les dice esto?).

No obstante el sabio pueblo cubano intuía los estragos que causaba la CCE a la economía nacional y a donde iban a parar las ganancias, por eso cuando se realizaban encuestas respondían que no les gustaba la gestión de la CCE por que era “una empresa extranjera” y fue entonces que a alguien allí se le ocurrió la “brillante idea de comenzar a vender bonos de la empresa al capital cubano, para limpiar su imagen frente al pueblo bajo la falsa idea de ser una empresa de capital mixto, y además para garantizar aún más la dependencia del gobierno cubano de entonces, a sus intereses. ¡Fíjense si esto fue una farsa que el 30 de junio de 1959 se entregaron 3 600 011 acciones a 1534 personas, de las cuales la propia Foreign Power conservaba el 88 % de las acciones y 1343 nacionales disponían de sólo el cuatro por ciento de la totalidad!

Y entonces… (jejejejeje) ehh ….de nuevo… “llegó el Comandante y mandó a parar”.

Na’: que triunfó la Revolución y entre lo “primerito” que hizo fue el 19 de agosto de 1959 fue decretar una rebaja general de las tarifas, de los servicios públicos, entre ellos la electricidad, el gas y el agua (dominadas por la CCE), y en menos de un año el 6 de agosto de 1960, se decretó la nacionalización de las empresas extranjeras y culminó así la dominación de la Bond and Share sobre los destinos políticos y económicos de nuestra islita, a partir de ese momento soberana y digna por siempre.

¡AHH! ¡Y DE ESTO @KarelBecerra NO HABLA NI HABLARÁ JAMÁS!

¿SABEN POR QUÉ? PUES PORQUE AQUELLOS QUE LE PAGAN SON LOS HEREDEROS DE ESAS EMPRESAS Y ESA POLÍTICA DE DOMINACIÓN.

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3 pensamientos en “#Cuba #TenemosMemoria Lo que no olvidamos (III): Compañía ¿Cubana? de Electricidad

  1. Hola Marcos
    Muy buenos estos escritos. Reblogueo estas tres primeras partes en una sola entrada en mi blog… y espero continúes con otras de la misma saga… http://antorchae.blogspot.com.es
    Mientras los fariseos del imperialismo acuden a repetir mentiras, para hacer honor a Goebbels; nosotros tenemos que seguir recordando la historia para desmontar sus falasias y demostrar que nos movemos por el principio de la honestidad

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    • gracias a ti amigo por tu deferencia hacia mi persona. No pretendo ser ni historiador ni periodista. Simplemente un revolucionario sin pelos en la lengua y con mucho que aportar a la Revolución cubana. Abrazos y Ud simpre a mi lado en mi trinchera

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