La sociedad civil cubana y el brillo de nuestra luz. #ObamaEnCuba #ObamaInCuba #Cuba

Josh EarnestPor Marcos Torres.

La hojarasca de la tontería “anticubana” y “rosadita” se levanta en estos días con renovado bullicio en su afán por mantener la opresión mediática sobre las mentes de los más débiles, desconectados y desinformados.

Se esgrimen de un lugar a otro variopintos argumentos y justificaciones sobre nuestra sociedad civil y lo que significa para nuestra nación y sus relaciones con los EEUU, sin tener en cuenta, en ninguno de sus debates, las profundas bases filosóficas del concepto “sociedad civil”, bases que de hecho, fueron abordadas con mayor fuerza y justeza por los propios Marx y Engels.

En este sentido Karl Marx expone con elocuencia que, y cito: “A determinadas fases del desarrollo de la producción, del comercio, del consumo, corresponden determinadas formas de constitución social, una determinada forma de organización de la familia, de los estamentos o de las clases; en una palabra, una determinada sociedad civil. A una determinada sociedad civil, le corresponde un determinado orden político, que no es más que la expresión oficial de la sociedad civil”

Se aduce en estas sabias palabras una evidente relación dialéctica entre estas categorías lo cual salta a la vista cuando precisa posteriormente que: “La sociedad civil presupone la existencia del Estado; ambos están mutuamente condicionados […] Si el Estado y la sociedad civil se presuponen en un determinado nivel de desarrollo en una sociedad dada, sus cambios también deben ser interactuantes. Por lo tanto, si desaparece uno, desaparece el otro”.

Pongo sobre la mesa estos criterios para de alguna manera, contribuir con mis modestos esfuerzos, a enrumbar el debate sobre lo realmente importante en esta materia, ya que he leído en el “El Universal” de México, un artículo en extremo escueto (tengo que decir) que refiere declaraciones de un portavoz de la Casa Blanca nombrado Josh Earnest, el día de ayer donde planteó a la prensa que el presidente Obama se reuniría en su visita con personas que habían sido previamente perseguidas por el gobierno cubano y que los alentará a seguir defendiendo los derechos humanos Universales y agregó que (y cito): “La lista de personas invitadas a reunirse con el presidente en Cuba no es negociable”.

Por supuesto que para ellos no es negociable ya que recuerdo que Henrry Kissinger (a mi juicio unos de los mayores asesinos en serie de la historia universal de todos los tiempos) retoma con retórica y cinismo estos conceptos subvirtiendo la esencia de lo que significa en realidad el término “sociedad civil” cuando EEUU comienza en la década del 70 del pasado siglo, a inyectar recursos y dinero en sectores emergentes de la sociedad polaca para, de esta forma, destruir el sistema político imperante, a través de la puesta en práctica de los designios de Allen Foster Dulles en su internacionalmente conocido memorando de inteligencia de la década del 60, sobre el que escribí hace ya algún tiempo.

A esto están apostando los “gringos”: a “empoderar” sectores emergentes en nuestra sociedad alejados de las instituciones estatales y portadores de valores antagónicos a nuestra idiosincrasia e historia patria.

Otra vez estas declaraciones del portavoz Earnest, pero esta vez en “El Nuevo Herald” se plantea descaradamente que (y vuelvo a citar): “Estamos tratando una nueva estrategia y es que ahora el presidente de los Estados Unidos se va a montar en el Air Force One, va a volar a La Habana, Cuba, y se va a sentar con el líder de Cuba y va a decir, ‘tú necesitas hacer un mejor trabajo de protección de los derechos humanos de tu pueblo’.

Pues en este caso tengan cuidado y no sea “el chino” (nuestro querido General de Ejército en la jerga popular cubana) el que le tenga que dar lecciones de derechos humanos al presidente de los EEUU, que tal parece que no le basta con bailar en su casa, para querer venir a bailar a casa del trompo.

Pero volviendo al tema que nos ocupa de la sociedad civil, al respecto la Dra. Isabel Monal, académica titular de la Academia de Ciencias de Cuba, define justamente (¡ciencia en ristre!) que: “La sociedad civil cubana es, en su aplastante mayoría, socialista, portadora de capacidades para desarrollar relaciones sanas y creativas con el Estado. Pero ello no debe conducirnos a obviar las contradicciones ni a desconocer que grupúsculos minoritarios están en contra de ese proyecto de justicia social, participativo y antimperialista que fomentamos”

Y es por esa misma razón que en el Quinto Pleno del Comité Central del PCC, a través de su Buró Político se expresó clarísimamente que: “La sociedad civil cubana la componen nuestras potentes organizaciones de masas (CTC, CDR, FMC, ANAP, FEU, FEEM e incluso los Pioneros) las sociales, como es sabido, agrupan entre otros a los combatientes de la Revolución, a economistas, juristas, periodistas, artistas y escritores, etc. A otros como ONGs que actúan dentro de la legalidad y no pretenden socavar el sistema económico, político y social libremente escogido por nuestro pueblo, a la vez que, aún cuando tienen su personalidad e incluso su lenguaje específico, junto al Estado revolucionario persiguen el objetivo común de construir el socialismo”.

Julio Fernández Bulté, querido y eminente historiador, jurista y politólogo cubano (quién conocía de memoria literalmente las frases de Marx que cité anteriormente) repetía como catecismo la fábula de la serpiente y la luciérnaga, al referirse a cómo fue que entendió al fin el deseo perenne de la potencia norteamericana de apoderarse de Cuba.

Básicamente, esta fábula, cuenta la historia de una serpiente que atrapa a una luciérnaga para devorarla, y antes de ejecutar este acto le concede a esta última el deseo de realizarle tres preguntas. La primera relacionada a si ella (la luciérnaga) se encontraba en su cadena alimenticia: la respuesta fue negativa; la segunda fue sobre la posibilidad de que la luciérnaga le hubiera hecho algún mal: de nuevo la respuesta fue negativa; la tercera pregunta fue, entonces, sobre los motivos por los cuales la serpiente deseaba comérsela: la respuesta: “PORQUE NO SOPORTO EL BRILLO DE TU LUZ”.

En Twitter: @Marcostropero

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3 pensamientos en “La sociedad civil cubana y el brillo de nuestra luz. #ObamaEnCuba #ObamaInCuba #Cuba

  1. Mi hermano… bellísimamente bestial. No se descubre lo sabido, pero si lo clarificas como un contundente y directo golpe al mentón de la gusanera y sus amos. Desmontas el chiringuito de los “eruditos” en la manipulación.
    Y Rosa le brinda la pincelada femenina, que nunca falta.
    Un abrazo.

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